Historia de un paquete
Cierto día alguien vino de la mano una amiga o podría decir que mi amiga condujo hasta a mi a cierto ángel asturiano.Se llama Aurora, ya la he nombrado algunas veces por aquí y se la puede leer en muchos comentarios que suele dejarme cargaditos de cariño.
Aurora se decidió por motus propio y con la ayuda de Mónica (pues necesito de la bruja para convencerme) a ayudarme. Tres mujeres tercas y bien llevadas no es cosa fácil de encontrar hoy en día
El primer paquete que me enviara Aurora llegó sin inconvenientes, pero con un poco de retraso, como negándose a tan buen gesto de quien me lo enviara, en realidad enviar algo a un país como este y que no se pierda en el camino es ya un prodigio, claro que estoy siendo injusta, a decir verdad con sus idas y vueltas, el correo argentino aun no me ha defraudado del todo.
El segundo paquete llegó hoy. Después de que fuera enviado por primera vez hace casi un mes y que volviera a España en medio de su viaje, para poder emprender nuevamente el viaje y por segunda vez a mi tierra
¿Qué sucedió en medio de ese tiempo de espera exasperante?
Lo inevitable cuando las personas se aprecian: Aurora y yo nos acercamos mucho más. Llamadas van, llamadas vienen, correos van correos vienen, el Messenger abierto para tener novedades y la presencia mediática e infaltable de la Bruja.
Al fin de cuentas debo agradecerle al corro argentino por que el famoso paquete era la excusa perfecta para conocernos más. ¿Qué hablábamos sobre el paquete? Nooo que va! Solo se limitaba a unas pocas líneas del estilo:
- llego?
- No, aun no
- Ya llegará, no te preocupes
Y de ahí en más invertíamos nuestro tiempo en conversaciones jugosas llenas de cariño que las tres disfrutamos como niñas.
La amistad se ha fortalecido y he pasado del agradecimiento a la alegría de tener a mi lado personas como Aurora y Mónica.
Gracias pichonas! Espero verlas pronto, por que como he dicho más de una vez, la pantalla del ordenador nos queda pequeña.
PD: por cierto, no pensaba escribir hasta la tarde, estoy redactando algo, pero el paquete llegó y este post se impuso, en homenaje a mis ángeles guardianes que siempre están blandiendo su espada para defenderme.
Mónica a escrito algo hoy muy interesante, me ha hecho pensar en la mañana cuando lo lei (y respondí), pero después de ver a cierta persona descarada, es como si mi amiga bruja hubiera adivinado lo que me sucedería
Pues, ya ven ustedes, despues de unos dias un poco complejos esta semana me dado tambien una panzada de amigos. Desde el sur vino "Lele" despues de muchos años sin vernos, obviamente habia que festejar con un asadito y la casa de destino fue la mía, pa cobijar a tamaña barra que apesar de los años y los caminos diferentes nos seguimos reuniendo (debo foto del Lele, estan en otra PC y aun sin pulir)
¿saben? es dificil pensar que estas escenas no se vuelvan ya tan cotidianas, que la realidad supere la posibilidad de reunirse, que los afectos se vean obligados a distanciarse, que las amistades y las familias se desmembren... y lo que es más dificil de asimilar es la sensación del llanto en la garganta cuando pasamos los ojos por estas ímagenes.
Hoy, todos tenemos familia y un proyecto y sueños... no diré que hemos sentado cabeza, por que seria un poco exajerado, pero aun así, no dejamos de juntarnos: para el nacimiento de algún niño, para inaugurar una casa o departamento, para el asado tradicional del 31 de enero (cumpleaños de Pipi) y también hoy, nos cuesta vernos cada vez. Buscarnos para reunirnos, haciendo miles de llamadas telefonicas, dejandonos mensajes en el contestador o algun mail... por que la vida y este pais nos han llevado lejos, pero las ganas pueden más. Por eso, anoche, cuando despedíamos a Gabriel que se va a vivir a Estados Unidos, lo hicimos con un asadito de película con la escusa de: "allá vas a extrañar la carne argentina" a lo que el dijo, como al pasar: "voy a extrañar mas que la carne..."
De todas la palabras que podría decir hoy, me quedaré con las de anoche, que fueron un bullicio de risas, chistes, abrazos y deseos de esperanza...